Tips para constuir la felicidad

13 pasos para construir nuestra felicidad

El 20 de junio se celebra el Yellow Day, el día más feliz del año y qué mejor momento para develar el camino hacia la felicidad.

Desde 2005 el #YellowDay fue marcado en el calendario, como el día más feliz del año por el psicólogo británico Cliff Arnall.

Esta fecha coincide con el solsticio de verano, cuando la temperatura es cálida, ideal para realizar actividades al aire libre, las vacaciones se acercan, los días son más largos y hay más horas de luz que influye en nuestro estado de ánimo debido a la producción de serotonina y melatonina.

No obstante, si bien el efecto de todos estos factores es innegable para el bienestar y la felicidad, para que esta perdure aún más es importante trabajar en ella.

Empezamos por definirla: La felicidad es una emoción que se produce cuando llegamos a un momento de bienestar. Quién está feliz se siente a gusto y contento.

Hay quienes creen que la felicidad está relacionada con el dinero, hay quienes creen que ésta está relacionada con la paz y la religión, con la familia y tener hijos.

Pero ¿cómo evaluar si realmente me siento feliz o es sólo una idea de felicidad o un efecto pasajero?

Las personas que se consideran felices se sienten motivadas a conquistar nuevas metas y muestran generalmente una actitud positiva.

En cambio, las personas que no sienten ningún grado de felicidad suelen ser más negativas y muestran más frustración en su vida. Consideran erróneamente que cuando consigan el sueldo que quieren, la pareja ideal, los hijos que deseaban o el viaje tan anhelado serán felices.

Pero la realidad es que, si no eres feliz con lo que tienes, tampoco lo serás cuando consigas lo que te falta.

Photo by Gantas Vaičiulėnas from Pexels. 14/06/21

13 pasos para constuir la felicidad

No todos podemos ser felices al mismo tiempo, ni todo el tiempo.  Lo que sí es un hecho es que la felicidad sí es alcanzable, y existen factores que pueden contribuir a conseguirla, pero, hay que trabajar todos los días.

1. Agradecer

Agradecer por lo que se tiene. Sea lo que sea: salud, comida, vida, energía, familia, trabajo, agua, paz, etc. Esto no significa que vamos a dejar de ver nuestras necesidades, pero aquí a cambiar la óptica, para centrarnos en lo que se tiene y no el vacío, en la falta.

2. Reconocer

Reconocer todas nuestras cualidades y talentos. Este paso es muy complejo, pues vivimos en un mundo que nos grita que «somos suficientes». La publicidad vive de esto. Pero todos tenemos cualidades y hay que encontrarlas y cultivarlas.

3. Aceptar y evaluar

Aceptar a los demás como son, sin intentar cambiarlos. Lo único que nos corresponde es evaluar cómo nos relacionamos con la otra persona, qué tipo de vínculo deseamos o quizás la mejor decisión sea alejarnos. 

Así como aceptamos a los demás, también tenemos que aceptar la realidad como es y tras un análisis definir si realmente podemos modificarla para bien, o si no hay nada que podamos hacer y no desgastarnos. 

4. Perdonarnos, perdonar y reparar

Reconocer y aceptar, sin justificación alguna, nuestros defectos y los errores que hemos cometido, pero también es importante perdonarnos entendiendo que somos falibles y estamos en un continuo aprendizaje. Y si podemos, tratar de reparar el daño causado por nosotros (ofrecer disculpas, reponer lo dañado, ofrecer nuestra ayuda, etc.) siempre y cuando sea posible.

Cuando comprendemos que somos personas falibles, también podemos entender que los otros lo son. Y por lo tanto no seremos tan duros al juzgar sus errores.

5. Ayudar

Cuando con tu trabajo o acciones contribuyes a hacer felices a otros, los ayudas a que sus «cargas» sean menos pesadas, tu felicidad aumenta. Pero es importante que jamás te abandones por ayudar a otros. Lo que ofrezcas siempre hazlo desinteresadamente y jamás pasando encima de ti.

6. Descansar

El descanso permite que nuestro cuerpo recupere su funcionamiento y equilibrio, y por lo tanto que los neurotransmisores vinculados con la felicidad funcionen de manera regular.

7. Tener actividades diarias que nos hagan felices

Muchas veces estamos tan metidos en el trabajo y en el deber que nos olvidamos por completo de nosotros mismos. Si bien es importante cumplir con las responsabilidades, también es básico otorgarnos espacios de disfrute: leyendo lo que nos gusta, meditando, escuchando la música que nos encanta. Este acto promueve la secreción de sustancias y neurotransmisores vinculados a la felicidad y nos recarga de energía positiva. 

8. Cuidar nuestro cuerpo 

Hacer ejercicio y cuidar nuestra alimentación es básico para un buen funcionamiento físico y emocional.

Una persona estresada puede estar frente a situaciones que normalmente le generarían placer y bienestar, y no poder experimentar ambas sensaciones. 

9. Alimentar nuestra mente 

Leer, ver, escuchar, vivir y tener experiencias que nutran nuestra mente es altamente beneficioso para la felicidad. Aprender algo nuevo nos expone a nuevas ideas, mantiene nuestra mente ágil y curiosa. Actualmente existen muchos libros, música, experiencias y cursos. ¡Anímate! 

10. Establece metas realistas

La elección de objetivos o metas nos da dirección y trae un sentido de logro y satisfacción cuando los alcanzamos. Pero es importante que estas sean propias y retadoras pero alcanzables.

11. Desarrollar nuestro espíritu

Existen estudios que demuestran que la meditación pone en funcionamiento áreas del cerebro vinculadas a la felicidad y la armonía.

12. Trabajar en lo que nos gusta (o al menos hacerlo con gusto).

Definitivamente el trabajo implica poner en práctica muchas cualidades que tenemos. Esto nos ayuda a desarrollarnos.  Así que hay que trabajar en lo que nos guste hasta donde sea posible. Y por el momento no estamos trabajando en algo que nos guste, vale la pena prepararnos y preparar el terreno y trabajar para lograr tener el trabajo que siempre deseamos. El saber que estás trabajando para ti, para tu futuro, te otorgará mucha felicidad y la energía necesaria para seguir adelante, incluso en situaciones no tan agradables. 

13. Decidir ser feliz

Si bien pareciera un cliché que basta con decidir ser feliz para alcanzar este estado, es un hecho que sí está en nuestras manos cómo miramos el mundo y los problemas.

Si decidimos mirar los problemas como desgracias, seguramente nos sentiremos muy desdichados. Pero si los vemos como oportunidades para el crecimiento la situación cambia. 

Prueba de ello son los millones de personas que han logrado construir imperios económicos, soluciones para la vida, fundaciones, etc., a partir de problemas que tuvieron que enfrentar. 

Estas personas son ejemplo de que la felicidad no sólo se puede alcanzar en la adversidad, sino además compartirla, pues los productos logrados como resultado de su “desdicha”, hoy ayudan a millones de personas en todo el mundo. 

Si bien estos son algunos pasos, existen otros más adecuados para cada persona. 

Podemos por lo tanto concluir que la felicidad no es una meta, es un camino que se construye día con día …Y a ti, ¿qué te hace feliz?

Mtra. Rocío Botello Rodríguez

Maestra en Terapia Familiar Integral

Especialista en terapia Gestalt

Te recomendamos

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.