Crítica destructiva

El poder destructivo de la crítica y cómo neutralizarla

La crítica puede ser muy destructiva sobre todo para quien la ejecuta. ¿Cómo neutralizarla?

A través de redes sociales me llegó esta imagen llena de sabiduría pues ejemplifica lo iróncio de la crítica.

Crítica destructiva
Foto compartida por redes sociales

La crítica está muy interiorizada en una gran mayoría. Y es que al criticar suponemos cierta superioridad o autoridad sobre las demás personas.

Sin embargo, el problema de esta práctica es que lejos de otorgarnos valía, nos la quita y la razón es muy curiosa:

A mayor crítica, menor capacidad de refelxión, empatía y amor.

Una persona sumamente crítica hacia los demás, probablemente sea también muy estricta y crítica con ella misma.

Y es que seamos conscientes o no, lo que hacemos hacia afuera lo hacemos hacia dentro.

Es decir, cuanto más agresiva sean nuestras opiniones hacia los demás, más agresivos seremos con nostros mismos.

Una persona super crítica, por ejemplo, si se equivoca, lo más probable es que el enojo y las recriminaciones hacia sí misma serán sumamente duras.

Puede llegar a ser tan doloroso el equivocarse que incluso niega el «error» y por lo tanto el aprendizaje.

El panorama puede ser mucho peor si consideramos que una persona que suele criticar probablemente piense que los demás hacen lo mismo.

Por lo que estará atenta a cada detalle de sus acciones, palabras y movimientos y borrará su espontaneidad.

Incluso el temor a la crítica puede inmovilizarla y preferir no atreverse a realizar muchos de sus deseos por “el qué dirán” o por el temor a equivocarse.

La otra cara de la crítica

Photo by Andrea Piacquadio from Pexels

Entender que sólo cada persona conoce la realidad de donde viene, ralidad que la ha llevado a actuar de cierta manera, es la mejor vía para neutralizar la crítica.

Si comprendemos que la realidad física, económica, mental, emocional de los otros es única, probablemente seamos mucho más empáticos.

También, cuando nosotros analizamos cómo cada una de nuestras acciones “erróneas” o “asertivas” estuvieron precedidas por aprendizajes y experiencias, probablemente seamos mucho más amables al juzgarnos.

Esto no significa que pasemos por alto aquello que no nos gusta, al contrario, nos obliga a un análisis mucho más profundo de la situación para entender y al menos en nosotros rectificar.

Ser cordiales con los demás y con nosotros mismos lejos de quitarnos valor nos agrega y nos hace mucho más libres.

En el Centro del Bienestar Integral te invitamos a ser cordial contigo y analizar, al lado de expertos, todas tus potencialidades para dejar la crítica a un lado, ser libre y feliz.  

Por Mariana Chávez (Psicoterapia psicoanalítica)

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