¿por qué no puedo ahorrar?

La psicología del ahorro: ¿por qué no puedo ahorrar?

La psicología del ahorro nos muestra que esta acción obedece a emociones inconscientes y no a una frágil economía

El ahorro consiste en guardar parte de nuestros ingresos con diferentes finalidades:

  •         Enfrentar emergencias
  •         Comprar o adquirir un producto o servicio que se desea
  •         Viajar
  •         Tener dinero para la vejez
  •         Enfrentar futuros problemas financieros por falta de empleo o crisis económicas, etc.

No obstante, si bien todos escuchamos sobre las bondades del ahorro, pocos lo llevamos a cabo.

La excusa lógica es que no nos alcanza, sin embargo, una revisión más profunda muestra que ahorrar nos obliga a desarrollar habilidades precedidas por emociones y sentimientos no tan agradables pero sí amorosos:

1. Frustración

Ahorra implica dejar de tener algo que “queremos”. Implica establecernos límites y a nadie nos gustan, pues en ocasiones los vemos como agresión o rechazo, cuando en realidad es una forma de cuidarnos y cuidar al otro.

2. Postergar

El juntar dinero significa no gozar del bien o servicio que queremos de manera inmediata, lo que puede ser muy desesperante y enfadoso para muchos.

3. Enfrentar la realidad

Ahorrar ya sea para una emergencia o para el futuro, nos enfrenta con la realidad de que no tenemos el control de las cosas:  nuestra economía, trabajo, estabilidad política y económica del país en el que vivimos. Ante tanta incertidumbre el falso alivio es «negar» la realidad.

4. Reconocernos frágiles y finitos

Ahorrar implica reconocernos frágiles, es decir que no tenemos asegurada la salud y ni siquiera la vida. Esto es un gran golpe para el ego humano.

5. Amor

Lo creamos o no, ahorra también implica amarnos, porque cuando uno ama, entonces cuida.

Quienes somos padres y madres o tenemos sobrinos sabemos que una forma de cuidar a los niños es adelantándonos a los peligros para prevenirlos y otorgarles herramientas para que estén lo más preparados posible.

Lo mismo hacemos cuando ahorramos, estamos adelantándonos y cuidándonos para futuras vicisitudes.

Los beneficios de la psicología del ahorro

Beneficios emocionales del ahorro

Foto: USA-Reiseblogger en Pixabay 

Quienes logran ahorrar adquieren beneficios emocionales como son:

1. Tranquilidad

Saber que estás haciendo cosas para enfrentar escenarios inciertos.

2. Certeza

Si bien no puedes tener certeza sobre el futuro, el ahorrar sí te otorga la seguridad de que puedes confiar en ti, y en que te estás cuidando en la medida de lo posible y de tu realidad.

3. Confianza

A muchos nos cuesta trabajo confiar en los otros y en el futuro. Cuando ahorras la confianza regresa a ti, pues sabes que te estas cuidando.

Realidad económica VS emocional

Excusas para no ahorrar
Foto: chris s en Pixabay 

Evidentemente muchos dirán que, con los salarios actuales, resulta imposible ahorrar. Efectivamente, los salarios actuales son pequeños e incluso hay falta de empleo.

Pero la realidad es que si nos detenemos un poco a ver cómo gastamos, caeremos en cuenta de que hacemos muchos gastos hormiga que podríamos ahorrarnos.

Los gastos hormiga son aquellos que son pequeños pero constantes: el cafecito, la botanita a medio día, por ejemplo.

También están esos gastos extra que no eran tan necesarios, por ejemplo, muchos traemos con nosotros teléfonos móviles con cualidades que los encarecen, pero que en realidad no utilizamos.

Igual sucede con autos, ropa, zapatos que quizás no necesitamos o al menos no de ese precio y en tal cantidad.

Defensa racional tras la psicología del ahorro

La mejor defensa, ante el cuestionamiento sobre este gasto suntuoso puede también ser racional: “Es que trabajo tanto que me merezco este pequeño lujo” o la icónica frase “Sé que es un pequeño lujo, pero yo lo valgo”, “Por qué limitarse, ni siquiera sabemos que viviremos para mañana”, “La vida es para disfrutarse”, etc.

No obstante, si nos detenemos un poco podremos identificar tres deseos básicos: sentirnos valiosos, reconocer nuestro trabajo y disfrutar.  

Y curiosamente el ahorro cubre estos deseos:

Para empezar, nos otorga la certeza de que podemos disfrutar el presente, pero también el futuro sea cual sea. Sobre todo, considerando que el disfrute es una decisión, pero los avatares, no lo serán.

Ahorra también implica valorar y reconocernos a nosotros mismo, a nuestro esfuerzo y a nuestro trabajo, por lo tanto, merecemos protegernos ante eventualidades futuras.

Pero también merecemos un futuro tranquilo (para nosotros o nuestra descendencia) o tener ese servicio o producto que realmente necesitamos.

En el Centro del Bienestar Integral te invitamos a analizar las razones por las que no has logrado ahorrar.

También contamos con expertos en finanzas personales y empresariales que te orientarán para lograr estabilizar tu economía y lograr ese amoroso ahorro.

Por Mariana Chávez Rodríguez Maestra en educación y terapia psicoanalítica.

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