Cultura del esfuerzo

¿Qué es la cultura del esfuerzo y cómo inculcarla?

La cultura del esfuerzo es necesaria para aprender a ser feliz. Aquí te decimos cómo inculcarla a tus hijos

Cultura del esfuerzo
Foto: Silvia from Pixabay 

La cultura del esfuerzo es el conocimiento de que las cosas se ganan o las metas se consiguen a través del trabajo o esfuerzo.

Es uno de los mejores legados que un padre puede dejar a un hijo, pues lo impulsa a poner en marcha diversos valores, mecanismos y herramientas que le ayudarán a desarrollarse como ser humano: la voluntad, la perseverancia, el aprendizaje de nuestros errores, la tolerancia a la frustración, la búsqueda de soluciones, la negociación, la reparación, la flexibilidad, etc. 

¿Cuáles son las consecuencias de no legar la cultura del esfuerzo?

Cultura del esfuerzo
Foto: Gerd Altmann from Pixabay 

Cuando un padre otorga todo lo que quiere a su hijo sin que se esfuerce, le está enviando un par de mensajes equivocados: 

1.       Te lo mereces todo y los demás tienen que servirte.

2.       Tú no puedes lograr tus objetivos, necesitarás siempre de otros para alcanzarlos. 

El peor escenario es que el niño pierda el “deseo”, es decir, el motor de la vida. Además, le elimina el placer y la seguridad que les otorga el “lograr las cosas por ellos mismos”.

Hoy vemos a niños aburridos (aunque estén rodeados de juguetes, libros, videojuegos, etc.), intolerantes a la frustración, incapaces de negociar o buscar soluciones u otros caminos y, en cambio, capaces de romper cualquier regla o pasar por encima de quien sea porque ellos “se lo merecen”.

Niños que buscan experiencias o vivencias más extremas con tal de “sentir” que lo “lograron”. Y con un sentimiento de vacío, porque al final saben que sus logros provienen de “otros” o de pisar a “otros”. 

Tips para consolidar la cultura del logro

Inculcar esfuerzo a niños
kazuhiro hirayama from Pixabay 

1.       Establece límites 

No le des todo lo que quiere a la primera, no le permitas que coma todos los dulces que quiera, dale la oportunidad de desear.

2.       Permite que se aburra 

El aburrimiento los lleva a buscar soluciones, movilizar su imaginación, su deseo. 

3.       Diles no a los berrinches

Cuando comience a hacer un berrinche no te asustes ni te enojes. Mantén la calma y dile que cuando se calme pueden dialogar, y no cedas. Pero eso sí, no permitas que se haga daño. 

4.       Otórgale responsabilidades con base en su edad

Que recoja sus juguetes, que tienda su cama, que arregle su cuarto, que coopere en la limpieza de su casa.

Explícale que él forma parte de una comunidad y la estabilidad, limpieza y orden de ésta depende del trabajo de cada uno de los miembros. 

5.       Establece un plan de trabajo y esfuerzo

Si desea algo, organicen un plan para que él trabaje por ello. Por ejemplo, si quiere un juguete o un permiso, entonces que eleve sus calificaciones o que coopere más en casa, que lave el auto, etc.  

Hazle entender que el “complacer su deseo” tiene un costo económico o en tiempo para la familia, y que debe corresponder al esfuerzo de los otros. 

6.       Celebra su logro y señala sus áreas de oportunidad

Explícale cómo su esfuerzo rindió frutos, incluso si no cumplió su meta, pues al final adquirió herramientas que le servirán. Muéstrale, también, las áreas de oportunidad con la que puede seguir trabajando. 

7.       Platícale de casos exitosos de la cultura del esfuerzo

Las familias mexicanas están llenas de ejemplos exitosos vinculados a la cultura del esfuerzo. 

8.       Permítele que viva las consecuencias de su falta de esfuerzo

No tapes sus errores, admite que le pongan una mala nota por no hacer la tarea o que no lo dejen entrenar por no traer el uniforme completo. 

9.       Enséñale a agradecer

Hazlo consciente de todas las cosas que tiene gracias al esfuerzo de otros. Por ejemplo, un simple plato de comida requirió del trabajo de sus padres, de los agricultores, ganaderos, transportistas y el sacrificio de animales y plantas. 

10.     No te sientas culpable de no poderle dar todo lo que quiere y porque se enoje contigo

Los padres cometemos el error de complacer a nuestros hijos para que o se “enojen” o no “sufran lo que nosotros sufrimos”, sin darnos cuenta de que fue la falta y el límite, lo que nos impulsó a desarrollar grandes habilidades para conquistar nuestras metas y saborearlas al máximo.

Por Mariana Chávez Rodríguez Maestra en educación y terapia psicoanalítica.

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